Opinión

El secreto mejor guardado de Gallardo

Como cada cierre de año la gente de River se pregunta una sola cosa: ¿Se queda Gallardo? La adoración del hincha por su DT pone como tema principal y destacado del Mundo Millonario el sí o el no del Muñeco para el 2020

Por Nicolás Distasio

Marcelo Gallardo, DT de River(Fotobaires)

Marcelo Gallardo, DT de River | Fotobaires

"Lo primero que quiero aclarar es no vine a dar ningún anuncio y que esta conferencia de hoy es como cualquiera que hago antes de los partidos".

De esta manera, Gallardo le puso una pausa a la expectativa de muchos hinchas y periodistas (también dirigentes) que pensaban en un anuncio de continuidad por parte del emblema ganador que tiene River hace 5 años y medio.

La derrota dura de asimilar contra Flamengo y la tristeza que habita en cada alma riverplatense por estos días encontraría el antídoto ideal escuchando el SÍ más deseado y esperado.

Es tan importante Gallardo en la ilusión deportiva de la gente que su continuidad despertaría un entusiasmo enorme para el 2020 y el saber que el padre de los momentos más felices continúa, minimizaría inmediatamente el "Efecto Flamengo".

Pero esa confirmación se hace esperar. Aparecen dudas y ansiedad en la gente y especulaciones de todo tipo y color. ¿Por qué Gallardo no anuncia su decisión? ¿Será porque aún no la determinó o porque quizás no sea momento, con River en plena competencia, para dar a conocer una decisión que no sea del agrado de su público? El propio entrenador descartó que se trate de una cuestión de fuerzas y energías. Reconoció que su juventud le permite afrontar cualquier desafío y que, si bien es cierto que la extrema popularidad alcanzada en este último tiempo le impide llevar una vida cotidiana tranquila, eso no será motivo para dejar su cargo.

¿Pasará por un tema futbolístico? Él siempre fue claro al expresar que no se puede ganar siempre y que está orgulloso que su equipo, luego de un 2018 de éxtasis, no se haya relajado y permanezca competitivo para llegar a una nueva final. Por lo tanto, la capacidad de sostener el compromiso en un grupo y despertar nuevos desafíos también es un ítem donde Gallardo demuestra poder una y otra vez.

¿Serán un impedimento los cambios en la política deportiva del club? En el último tiempo los dirigentes han sido fieles al deseo del DT de no desarmar planteles y sostener futbolistas requeridos por mercados importantes. Esto ocasiona una fuerte inversión que hoy parece ya no poder soportar y que ha llegado el momento de las ventas.

Gallardo ha demostrado tener sentido común y debe ser el primero en saber que esto será inevitable por la delicada situación económica en el club. Sin embargo, se lo notó molesto por el momento en que se anuncia la transferencia de Palacios a Alemania. A esto habrá que sumarle la posible partida de Nico De La Cruz al fútbol inglés, el interés de varios clubes italianos por Martínez Quarta y la chance concreta que tiene Nacho Fernández para ir a jugar a Estados Unidos. Son apellidos importantes a los que pueden sumarse otros que sin dudas generaría la tarea de reconstruir un equipo competitivo.

Alguna vez River vivió un momento deportivo frustrante, parecido al de ahora, cuando quedó afuera de la final de la Libertadores 2017 y perdió el Superclásico por la Superliga. Aquella derrota traumática con Lanús fue el 31 de octubre y un Gallardo, rápido de reflejos, confirmó el 10 de noviembre su continuidad en River. No esperó hasta fin de año y esa noticia fue celebrada como un campeonato. 

¿Por qué no lo hizo ahora? Solo Gallardo lo sabe y por lo que se ve es tan bueno en guardar secretos como en plantear partidos. La novela terminará el 13 de diciembre tras el partido de Copa Argentina. Desde aquí deseamos que sea con un final feliz y para los hinchas la felicidad puede ser una sola: Verlo sentado al Muñeco en el banco de suplentes llevando a River a conseguir nuevos logros deportivos durante el 2020.

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