Opinión

El 1x1 de Boca: Almendra, para sacarse el sombrero

El equipo de Battaglia primero sufrió, pero luego dio vuelta a Godoy Cruz de la mano del mediocampista, que marcó tendencia en el juego y dibujó una maniobra para coleccionar que desató el gol de la victoria. También hubo buenas tareas de Vázquez, Fabra y Rojo. 

Por Enrique Gastañaga

Frank Fabra coronó una proyección con una definición llena de picardía al primer palo, que engañó al arquero. Así festejó. Pavón lo mira.

Frank Fabra coronó una proyección con una definición llena de picardía al primer palo, que engañó al arquero. Así festejó. Pavón lo mira.

Agustín Rossi (6). El gol no es su culpa porque el cabezazo bombeado de Badaloni fue perfecto. Estuvo atento en un par de remates en el arranque y otro par cerca del final.

Marcelo Weigandt (6). La intensidad ya habitual para siempre estar en acción y mandarse en ataque, aunque esta vez no sorprendió tanto. En la marca, bastanta bien.

Carlos Izquierdoz (6). No se quebró en el nacimiento del partido, cuando todas eran dudas. Luego, exhibió sobriedad y firmeza. 

Marcos Rojo (7). Badaloni cabeceó a su espalda en el gol de Godoy Cruz, pero no se lo puede responsabilizar porque el centro-asistencia de Burgoa resultó híper exacto. Después, empujó desde el fondo con su personalidad y con varios anticipos importantes. 

Frank Fabra (7). Logró trascender en ataque, donde más suele pesar. Esta vez también con un gol repleto de sorpresa en la proyección y de picardía para sorprender con el remate al primer palo en la definición.

EL MEJOR: AGUSTÍN ALMENDRA (8). Cada vez más influyente en la construcción del juego de Boca. Al principio, estuvo perdido a la derecha de Campuzano. Después, se ubicó donde más cómodo se siente, a la izquierda del colombiano, y brotó su fútbol con fuerza. Fue una delicia el montaje que realizó en el segundo gol: sombrero en la mitad de la cancha, desplazamiento veloz y vertical, más asistencia a Vázquez. Además, marcó tendencia con pases largos y exigió otra vez con remates desde afuera. Salió por una lesión en el tobillo izquierdo.

Jorman Campuzano (5). Como todo Boca, padeció al extremo la primera media hora de presión desbordante de Godoy Cruz. Le sigue faltando pase vertical.

Juan Ramírez (6). Con apariciones aisladas demostró lo valioso que es para Boca en el medio. Se nota que le falta ritmo todavía. Le costó el primer tramo del partido. Fue crucial y sensual su asistencia a Fabra en el primer gol. Tuvo una chance para liquidarlo en el segundo tiempo, pero Espínola le ahogó la celebración. 

Aaron Molinas (5). Jugó donde más le gusta en el momento de dominio de Godoy Cruz. Cuando Battaglia ordenó el equipo y lo rediseñó con un 4-4-2, a él le tocó ubicarse como volante derecho para desarrollar un rol más táctico que creativo. No es lo que más siente. A pesar de todo, le puso una pelota de gol a Vázquez, cuyo mano a mano fue salvado por el arquero. Otra vez fue el primer cambio.

Cristian Pavón (6). Se lo volvió a notar fresco y desequilibrante en el desborde, pero le faltó finalizar con más prolijidad y precisión, en especial cuando Boca pasó a ganar y él tuvo un par de chances para liquidarlo. 

Luis Vázquez (7). Ultra consolidado como "9". Definió con paz total en el segundo de Boca, mano a mano con el arquero, contra un palo, como si no le pesaran las dos chances que antes no había podido resolver, una pateando por arriba y otra sufriendo la tapada de Espínola. Lo mejor es que lo suyo no se trata sólo del gol. Afuera del área se mueve con criterio.

Rodrigo Montes (6). Ingresó por Molinas para jugar bien abierto por la derecha y aportó dinámica y ganas.

Norberto Briasco (5). Entró por el lesionado Almendra. Tuvo una chance, pero su derechazo salió desviado. 

Exequiel Zeballos (-) y Diego González (-). Reemplazaron a Vázquez y Ramírez, pero jugaron menos de diez minutos.

DT: Sebastián Battaglia (7). Fue interesante la apuesta inicial, con Almendra, Ramírez y Molinas juntos, con mucho fútbol en el medio. Cuando advirtió que no redituaban las posiciones iniciales, mudó a Almendra: estaba a la derecha de Campuzano y lo situó donde más cómodo se siente, a la izquierda del colombiano. Además, a Molinas lo recostó a la derecha. Así dejó el 4-2-3-1 del arranque y armó un 4-4-2 que revitalizó a Boca. Oxigenó el mediocampo en el segundo tiempo con el ingreso de Montes por Molinas. 

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