Nacional

La primera vuelta de Talleres

Hace cinco años, el club cordobés festejaba su ascenso del Torneo Federal a la B Nacional de la mano de Frank Kudelka. Luego sería campeón invicto para regresar a Primera tras 12 años de ausencia

Por Federico Del Río

El camino que inició Talleres en 2004 por momento parecía no tener un piso. Después de perder la Promoción con Argentinos Juniors, el tránsito por la B Nacional fue complicado. Pasaban técnicos de renombre (Saporiti, Gareca, Insúa, Comizzo y Humberto Grondona, entre otros) y refuerzos de todo tipo (desde Diego Garay hasta Julián Maidana pasando por Lucas Rimoldi y Luis Salmerón), pero el equipo no estaba ni cerca de soñar con su vuelta a Primera. Todo lo contrario: en 2009 descendió al Torneo Argentino A. Fueron cuatro años en esa categoría hasta el ascenso del 2013.

Sin embargo, la vuelta de Talleres a la B Nacional fue pasajera. A pesar de que sumó 15 incorporaciones con el objetivo de regresar a Primera, esa temporada 2013/2014 estuvo repleta de malos resultados y el peor final: otra vez el descenso, al renombrado Torneo Federal A. En el primer torneo llegó hasta la final, pero perdió ese cruce con Gimnasia de Mendoza. Después, el club -que estuvo intervenido después del gerenciamiento y la quiebra- volvió a tener elecciones. Fue cuando ganó Andrés Fassi y comenzó la reconstrucción.

Frank Darío Kudelka fue el técnico elegido para una nueva etapa que culminó hace exactamente cinco años con un festejo que se extendió desde Formosa a Córdoba. El 27 de octubre de 2015, Talleres le ganó a Sol de América en Formosa y se quedó con el campeonato del Federal A y, por supuesto, el ascenso. Después de 19 triunfos, 11 empates y apenas una derrota, el Matador conseguía regresar a la segunda categoría del fútbol argentino. “Soy feliz por haber logrado lo que vine a hacer, que era sacar a Talleres de esta categoría”, comentó emocionado el DT.

Fue una gran campaña que había tenido el condimento extra de que sus hinchas explotaban las tribunas del Mario Alberto Kempes cada vez que su equipo jugaba de local por más que estuviese en el Federal A. Y aquella tarde en que consiguió el ascenso, más de 4.000 fanáticos viajaron hasta Formosa para celebrar con el gol de taco de Victorio Ramis que aseguró el triunfo por 1-0 que significó el ascenso. Esa misma noche hubo que abrir el estadio en Córdoba para que el público de la T pudiera celebrar con sus jugadores.

Ese mismo equipo, principalmente con la incorporación del Cholo Guiñazú, fue el que ocho meses más tarde se coronó campeón invicto de la B Nacional, también con Kudelka en el banco. Fue el torneo de transición para volver a acomodar el calendario de Primera al estilo europeo. Así, en menos de un año, Talleres logró saltar del Torneo Federal A a la máxima categoría, el lugar en el que había estado ausente por 12 años

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